Esta historia habla de rupturas y reparaciones. Metidas de patas y pedidos de perdón... ¿Quien no se transformó en dragón alguna vez? Si nuestros hijos conviven con adultos que se sienten cómodos con sus imperfecciones y su vulnerabilidad, se abrirá paso a que ellos también puedan ser más receptivos son sus propias sombras.

El día que mamá se transformó en dragón

$15.000
El día que mamá se transformó en dragón $15.000

Esta historia habla de rupturas y reparaciones. Metidas de patas y pedidos de perdón... ¿Quien no se transformó en dragón alguna vez? Si nuestros hijos conviven con adultos que se sienten cómodos con sus imperfecciones y su vulnerabilidad, se abrirá paso a que ellos también puedan ser más receptivos son sus propias sombras.